En este caso, la enfermedad principal no es la artritis en sí, sin embargo, es consecuencia directa, trayendo consigo todas las afectaciones de este padecimiento en nuestras articulaciones.
La artritis psoriásica es una forma de psoriasis que afecta a las articulaciones. Al igual que en la psoriasis, es una enfermedad autoinmune, en la que el sistema inmunitario del organismo ataca a las células y los tejidos sanos.
La psoriasis es una enfermedad dermatológica que se caracteriza por manchas blancas y rojas escamosas en la piel y es causada por una reacción inmunitaria contra los antígenos de la piel. Si cambia el sistema inmunitario, en algunas personas puede atacar a las articulaciones, causando inflamación y dolor.
Factores de riesgo de la artritis psoriásica
Aunque no se conoce la causa exacta de la artritis psoriásica, algunos factores de riesgo pueden influir:
Psoriasis
Las personas con psoriasis, especialmente aquellas cuyas uñas son las más afectadas, son más propensas a sufrir artritis psoriásica. Aproximadamente un 15% de las personas con psoriasis desarrollan este tipo de artritis.
Herencia
En torno a un 40% de las personas con artritis psoriásica tiene padre, hermano o hermana con artritis psoriásica.
Infección
Esta artritis puede desencadenarse por alguna infección viral o bacteriana, que a su vez desencadena la protección del sistema inmunitario.
Edad
Entre los 30 y los 50 años existe mayor riesgo de contraer la enfermedad. En algunos casos, comienza en la infancia.
Síntomas de la artritis psoriásica
Esta es una enfermedad crónica que tiene períodos de remisión y rebrote, que irá empeorando a medida que transcurra el tiempo.
- La articulación de los miembros es muy dolorosa, las articulaciones están hinchadas y cálidas al tacto.
- Se hinchan los dedos de las manos y de los pies. A ese estado se le denomina dactilitis.
- Dolor en los pies, especialmente una enfermedad llamada enthesite que se caracteriza por intenso dolor en los tendones y ligamentos unidos al hueso, especialmente en el talón o en la planta del pie.
- Dolor en el cuello o en la parte inferior de la espalda.
El diagnóstico correcto
Este lo puede realizar un médico mediante un examen de las articulaciones hinchadas y con dolor, uñas que se están descamando y revisando las plantas de los pies en busca de hinchazón o demasiada sensibilidad.
Generalmente, el médico realizará algunas pruebas adicionales para evaluar si existe artritis reumatoide, osteoartritis, gota u otra enfermedad.
No existe cura para la artritis psoriásica, pero existen formas de controlar la inflamación y el dolor.
- Medicamentos no esteroideos (AINs).
- Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, Armm.
- Inmunosupresores.
- Inhibidor del TNF-alfa.
- Inyecciones de esteroides.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios más comunes de la artritis psoriásica son la anemia, la fatiga y la depresión. Es posible también que el paciente experimente presión arterial alta, colesterol alto, diabetes o tenga serios problemas con su peso.
La complicación más grave es el ataque a los huesos más pequeños en las manos y los dedos, causando incapacidad permanente.
Sin duda es una enfermedad bastante complicada, sin embargo, un diagnóstico temprano puede mejorar enormemente nuestra calidad de vida.